
Te miro de nuevo y he visto en tu rostro con mil semblantes, como
si estuviera contenido en un molde inmutable...
Yo te he visto amigo mío, como un gran conquistador dirigiéndose hacia una fortaleza al
frente de un ejército...
Pero al mirarte nuevamente, te he visto solo y recluido detrás de tu propia sombra,
sufriendo en tu reclusión y estremeciéndote en tu soledad...
Te he visto amigo mío, apasionadamente en mis brazos, y siempre con mi gran enigma "
que te hizo regresar a mi" ... a veces hosco, otras tierno, todo un mar de
contradicciones...
Pero al mirarte de nuevo, me dije secretamente ¿cómo es posible que engañes por segunda
vez a esa mujer con la que compartiste años de tu vida?... porque a mi no me has
engañado... se tu juego y sencillamente hago como la que juega...
Tu vida, amigo mío, es una residencia distante, de cualquier otra residencia o
personas... tu alma es una morada alejada de otras moradas designadas después de ti...
Si tu residencia es oscura, tú no puedes iluminarla con la lámpara de tu vecino... si
está en medio del desierto, no puedes transportarla al jardín cultivado por otros...
Te he visto con ese talante alegre, haciendo creer que tu vida es otra cosa... dices como
excusa - tengo que organizarme el día pues tengo tanto trabajo- mis labios esbozan una
leve sonrisa, pues pareces olvidar que yo viví en el pasado esas -excusas- a otra mujer,
mientras tu estabas a mi lado...
Te vuelvo a mirar ya mas seria, y me pregunto ¿por qué estás con las dos mujeres del
pasado al mismo tiempo?... A mi no me engañas... conozco tu juego... esa forma tan hábil
de mentir, pero ya se dice: la mentira es un triste sustituto de la verdad, pero es el
único que se ha descubierto hasta ahora...
Amigo mío, debes saber que quien vive en casas de débiles cimientos; cuando se
desencadene la tormenta, sus casas caerán sobre sus cabezas convirtiéndose así en sus
propias tumbas...
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