Con unas palabras dulces y amabilidad, puedes arrastrar un elefante por un pelo...

La manera de comprender es ser comprendido...

Me sorprendió saber que el derivado del verbo
"comprender"
es, literalmente,
"observar estando debajo".
Hay una gran dosis de sabiduría en ello.
Para comprender algo, debes conocerlo a fondo,
de abajo arriba.

A los seres humanos nos gusta hacer juicios precipitados.
Tenemos opiniones acerca de todo,
incluso cuando no sabemos nada de esos temas.
Desperdiciamos gran cantidad de tiempo haciendo predicciones,
estimando, especulando, decidiendo y criticando,
habitualmente sin ningún fundamento.

La mayoría de las veces que comprendemos las cosas
en función de lo que sabemos de nosotros mismos,
lo que a menudo puede ser muy pobre, desde luego.

De esto se deduce que una mejor comprensión de nosotros mismos
nos conduciría más cerca de una comprensión de los demás.

Cuando somos capaces de aceptar los modos imprevisibles
que tenemos de comportarnos y de pensar,
podemos llegar a tener más claro
por qué los demás hacen lo que hacen y
piensan lo que piensan.

Un viejo adagio indio dice:

Que no podemos comprender a nadie hasta pasar
una buena temporada en sus zapatos.
A esto yo añadiría que debemos considerar el
estar más cómodos en nuestros propios zapatos,
antes de intentar introducirnos en los de otro.

Difícil es dar respuesta a estas preguntas,
pero puedo decir sinceramente que en aquellas horas
sentí una emoción que nunca había sentido;
un nuevo cariño que se posaba calmadamente en mi corazón,
como el espíritu que vagaba sobre las aguas
en el momento de la creación del mundo.
Y también puedo decir que de ese cariño nacieron
mi felicidad y mi tristeza.

Creer basta para perdonar...

 

La confianza se basa en la fe.
Cuando confiamos nuestro corazón a otra persona,
asumimos que no tratará deliberadamente
de herirnos o de abusar de nosotros.
Nos gustaría que la gente que amamos
fuese honesta, digna de confianza y justa.
Nos gustaría que fuesen responsables,
pero, lamentablemente, esto no siempre es así.
Dado que todos somos imperfectos y vulnerables,
podemos decepcionar o ser decepcionados.
En estas ocasiones cuando debemos recurrir
a nuestra habilidad para perdonar,
para que las heridas curen
y la confianza sea restablecida.

Confiar implica olvidar el pasado y
mirar hacia delante, intentando otra vez,
siempre con la convicción de que el esfuerzo,
por imperfecto que sea, vale la pena.
Nuestra meta, después de todo, es...
humana, no divina.

 

MENÚ

Página principal   Amistad  Amor  Añoranza  Pensamientos  Sueños  Comprensión  Amor en la red  Escritos

Varias Galardones  la autora  Reflexiones  Versos Tristes Cartas y escritos de amor,  

SECCIONES

Páginas solidarias  Otros autores  Vivir con amor    Horóscopo   Links   Envía una postal gratis

TOP 2000

Ver top  Agregar top  Premios  Intercambio de banner  Gane dinero con su web

PARTICIPA

Chat  Foro todo gratis   Foro amigos   Encuesta

NOTICIAS

Prensa   Titulares   Noticias   Todos los BOE

INFORMACION

VISITE EL PORTAL DE PUBLICANARY


© 1997-2003 Copyright ~Cristal - Protegido el derecho a la autora de esta página