“Pensión compleja”

Archivado en (Amor, desamor, Libros, Reflexiones) por Pino Antúnez el 08-08-2009

Pensión compleja” es el título de este escrito de Risto Mejide, sacado de su último libro El sentimiento negativo“.

sentimiento_negativo

 

Reconozco que  este hombre me sacaba de quicio cuando  “valoraba a los concursantes de O.T. como simples productos”. Con su gafas oscuras para esconderse de ¿su propio yo?…

Destacar por  sus “formas- deformes”…. con sus  archiconocidas frases hechas….  Las cuales  siempre  suscitaba  lo que  el con su media sonrisa sarcástica esperaba: acción/reacción…  Lo triste que  con su forma soez, cruel y  con rabia  en su semblante, escupía insultos  que  no procedían…

 

 Seguramente,  tan inteligente él, que ya muy  sabido y aprendido que entre más polémica desatara… más se hablaría de él… “su forma de salir a la palestra”.

 

Desata amor/odio ¿es curioso, no?

 

Risto, un tipo que ante sus oscuras gafas  esconde  su “cuasi” segura inseguridades… y arremetía con los triunfitos sus  propios fracasos personales… Eso si, decir que  siempre me ha  fascinado el vocabulario y su lenguaje peculiar de este hombre.

 

¡Ahs! Iba a comentar sobre su libro…je je je.  Como el libro no lo leído y si el  escrito que como  anoté anteriormente describe situaciones….¿de su vida persona?…Yo opino que si….  Y sinceramente me he quedado prendada con estas letras dónde  nos guste o no….es  magistral como plasma cada sentimiento ¡y eso si que es  muy extraño en él!…

 

 risto-mejide51

 

Antes que nada, perdona si huele un poco a cerrado, hacía mucho tiempo que nadie se alojaba aquí, y menos aún con la intención de quedarse.

 Ábreme bien de puertas y ventanas. Que corra el aire, que entre tu luz, que pinten algo los colores, que a este azul se le suba el rojo que hoy nos vamos a poner moraos. Y hablando de ponerse, vete poniendo cómoda, que estás en tu casa.

 Yo, por mi parte, lo he dejado todo dispuesto para no quieras mudarte ya más. Puedes dejar tus cosas aquí, entre los años que te busqué y los que te pienso seguir encontrando.

 Los primeros están llenos de errores, los segundos, teñidos de ganas de no equivocarme otra vez. El espacio es tan acogedor como me permite mi honestidad. Ni muy pequeño como para sentirse cómodo, ni demasiado grande como para meter mentiras.

 Mis recuerdos, los dejé todos esparcidos por ahí, en cajas de zapatos gastados y cansado de merodear por vidas ajenas. No pises aún, que está fregado con lágrimas recientes, y podrías resbalar.

 Yo te aviso.

 El interruptor general de corriente está conectado a cada una de tus sonrisas. Intenta administrarlas bien y no reírte demasiado a carcajadas, no vayas a fundirlo de sopetón.

No sé si te lo había comentado antes, pero la estufa la pones tú. Y hablando del tema, he intentado que la temperatura del agua siempre estuviera a tu gusto, pero si de vez en cuando notas un jarro de agua fría, eso es que se me ha ido la mano con el calentador.

 Sal y vuelve pasados unos minutos.

 Discúlpame si es la única solución, es lo que tenemos los de la vieja escuela, que a estas alturas ya no nos fabrican los recambios.

Tampoco acaba de funcionarme bien la lavadora. Hay cosas del pasado que necesitan más de un lavado, es inevitable. Y hay cosas del futuro que, como es normal, se acabarán gastando de tanto lavarlas.

 La recomendación, ensuciarse a su ritmo y en su grado justo. Eso sí, no te preocupes por lo que pase con las sábanas, que las mías lo aguantan todo.

 Para acabar, te he dejado un baño de princesa, una cama de bella durmiente, un sofá de puta de lujo y algo de pollo hecho en la nevera. Para que lo disfrutes a tu gusto, eso sí, siempre que sigas reservando el derecho de admisión.

 Aquí no vienes a rendir cuentas, sino a rendirte tú. Aquí no vienes a competir con nadie, sino a compartirme a mí. Y lo de dar explicaciones, déjalo para el señor Stevenson. El resto, no sé, supongo que está todo por hacer.

 Encontrarás que sobra algún tabique emocional, que falta alguna neurona por amueblar y que echas de menos, sobre todo al principio, alguna reforma en fachada y estructura. Dime que tienes toda la vida, y yo voy pidiendo presupuestos. Dime que intentaremos toda una vida e iré enconfrando mis nunca más.

sentimiento_negativo141 

Comentarios:

Un comentario en ““Pensión compleja””

Escribe un comentario